Liceo Politécnico Curicó

Formando Ténicos Líderes para la Innovación

              En nombre de los profesores del Liceo Politécnico de Curicó,  quiero expresar mis más sentidas condolencias a la familia de nuestro querido colega y amigo,   Gabriel Herminio Cervela Alcaíno. Su partida ha calado hondo en nuestros corazones, los cuales, a pesar de su gravedad, nunca dejaron de sentir latente la más mínima posibilidad de que  él  pudiera mejorar.

               Un mes y 6 días de lucha no fueron suficientes;  y se han llevado en vida a un hombre de inmenso valor para todos nosotros.

               Con él, se nos va una gran dosis de humor y humanidad. Los que pudimos disfrutar de su compañía y cariño, sabemos que su ausencia estará  marcada durante mucho tiempo. Lo extrañaremos en muchas cosas, en situaciones, en ese día  a día que ha quedado atrás desafortunadamente debido a esta pandemia.

               Nuestro colega valientemente caminó, dejando huellas bien marcadas en terrenos que muchas veces parecían escarpados. De la misma forma, en su transitar sembró  bellas amistades en tantos de nosotros.

               No será fácil olvidarlo. No queremos olvidarlo profesor, ni en su compromiso, ni en sus convicciones, ni en su generosidad, ni en tantas, tantas formas en las que día  a día siempre se hizo presente.

               Al regresar, estoy segura de que no solo nosotros notaremos su ausencia. Los pasillos, las aulas y los estudiantes de nuestro establecimiento también lo extrañarán.

               La mezquindad del tiempo y las circunstancias no nos permitieron hablarle,  abrazarlo, estrechar su mano, ni compartir un último desayuno. De haberlo sabido, habríamos aprovechado mejor el tiempo en que sí  estuvimos, en que compartimos juntos.

               Querido profesor Cervela, queremos honrarlo enormemente, agradecerle el haberle conocido,  disfrutado y trabajado junto a usted. De momento, nuestro único consuelo es saber que ya se encuentra descansando de todo lo sufrido.

“Y no se muere quien se va, solo se muere el que se olvida. Al fin y al cabo la muerte va tan segura de ganar, que de ventaja te da una vida”                       

Canserbero